HUELVA: EL PEOR CASO DE CONTAMINACIÓN EN EUROPA
Huelva está sitiada por industrias como Fertiberia, FMC-Foret, Atlantic Copper, Rhodia y Endesa (central térmica) cuya actividad ha provocado la mayor destrucción conocida en Europa de una marisma. Este desastre ha ocasionado una pérdida de identidad en Huelva por la desaparición de actividades tradicionales como el marisqueo y la pesca y de la degradación de espacios públicos como la Playa de Gilda. Además, la vida social y política de la ciudad ha quedado condicionada por estas industrias.

PRINCIPALES ELEMENTOS TÓXICOS HALLADOS POR EL CSIC
Metales pesados: en todas las muestras de sedimentos superficiales se detectaron altas concentraciones de metales pesados, especialmente el zinc, seguido por el cadmio, el arsénico y el cobre. Dicho informe concluye que “la concentración de metales se considera muy alta, sobre todo en los casos con un alto potencial de toxicidad como el arsénico, cadmio y plomo".
Elementos radioactivos: las concentraciones de radio y de plomo son unas 20-30 veces superiores a las de un suelo normal. El informe del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) advierte: “los anteriores elementos radiactivos y sus descendientes son emisores altamente potenciales, por lo que pueden suponer un riesgo radiológico para las personas que realicen actividades sobre las balsas sin cubrición que actúe como blindaje.”
Mediciones recientes de Greenpeace y la Mesa de la Ría en el entorno de la zona de residuos han detectado niveles de radiactividad entre 50 y 97 veces por encima de los máximos permitidos.
A día de hoy, unos 120 millones de toneladas de fosfoyesos, un residuo industrial tóxico y radiactivo, se acumulan a escasos 500 metros de las barriadas de Pérez Cubillas y Los Rosales, en la ciudad de Huelva.
EL PROBLEMA
El vertedero de residuos industriales de Huelva es uno más extensos del mundo (1.200 hectáreas) siendo más grande que la propia ciudad. Su construcción ha arrasado buena parte de las marismas del río Tinto, de alto valor ecológico y biológico. Actualmente las balsas de fosfoyesos alcanzan los 18 metros de altura y casi 120 millones de toneladas acumuladas, a un ritmo aproximado 2,5 millones de toneladas año. Estos fosfoyesos incluyen importantes cantidades de elementos radiactivos, metales pesados y ácidos libres.
- El estudio del CSIC ha investigado la incidencia de enfermedades en la ciudad de Huelva, y ha analizado la mortalidad por cáncer.
- La montaña de residuos ha provocado la pérdida de terrenos de enorme valor ecológico y tiene un fuerte impacto visual y paisajístico entre las ciudades de Palos de la Frontera, Moguer y Huelva.
- A esta situación se le añade el enterramiento, en mayo de 1998, de 130 toneladas de cenizas radiactivas con cesio 137 procedentes de la empresa Acerinox.
El estudio del CSIC ha detectado un mayor índice de mortalidad con respecto al del resto de las capitales de Andalucía, un 10 por ciento más de muertes por cáncer en los hombres y un 6 por ciento en las mujeres. Andalucía es, además, una de las comunidades con mayor tasa de mortalidad por cáncer de toda España. Se registran en Huelva 725 casos de una enfermedad tiroidea atípica.
El aire de la ciudad sufre la contaminación: las
partículas en suspensión presentan valores que doblan lo recomendado por las directivas europeas
en esta materia, lo mismo que las emisiones de dióxido de azufre (SO2) y óxidos nítricos (NOx).
Actividades tradicionales como la pesca y el marisqueo están prohibidas como consecuencia de los altísimos niveles de metales pesados y otros compuestos detectados en suelo y aguas. Se ha perdido el uso público de la playa Gilda en Huelva que ya no se considera como “playa” por parte de la administración. La vida social y política de Huelva está absolutamente condicionada a los intereses de las empresas del polo químico de estas industrias.


- Cese inmediato de cualquier vertido contaminante al medio ambiente (agua, aire y suelo).
- Realización de un estudio independiente y complementario al del CSIC, centrado en la ciudad de Huelva, que analice el impacto que la actividad del Polo Químico causa en su entorno y que incluya un plan para la descontaminación del área y la implantación de procesos productivos limpios.
- La Dirección General de Costas y Junta de Andalucía deben hacer cumplir la legislación medioambiental vigente a las empresas del Polo Químico, para la descontaminación de la Ría y su entorno y la implantación de procesos productivos limpios .
- Retirada y gestión de todos los residuos acumulados desde hace décadas en el área tanto en las marismas como en los cauces de los ríos Tinto y Odiel.
- Que los costes de descontaminación sean asumidos por quienes han generado estos vertidos.
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